Miércoles, 20 Septiembre 2017 00:00

Eutanasia

Escrito por 
Valora este artículo
(0 votos)

Eutanasia, literalmente, significa "buena muerte". Porque provoca el fin de la vida para aliviar sufrimientos que parecen insoportables. Hay cada vez más países que están incluyendo en su legislación la posibilidad de recurrir a la eutanasia como un derecho más que tienen los ciudadanos. "Por eutanasia en sentido propio y verdadero se debe entender una acción o una omisión que, por su naturaleza y en la intención, causa la muerte, con el fin de eliminar cualquier dolor". Tal es la definición recogida en la encíclica "Evangelium Vitae" de Juan Pablo II (25.3.95). Cada palabra tiene un sentido preciso, y conviene tenerlas en cuenta cada vez que quiera hablarse del tema. 

No es lo mismo eutanasia que "ensañamiento terapéutico" . Este consiste en pretender mantener la vida a cualquier precio, aplicando ciertas intervenciones médicas ya no adecuadas a la real situación del enfermo, por ser desproporcionadas a los resultados que se podrían esperar, o bien por ser demasiado gravosas para él o su familia", según expresa el mismo documento es su n. 65. Tampoco se está obligado a medios terapéuticos exagerados: "La renuncia a medios extraordinarios o desproporcionados no equivale al suicidio o a la eutanasia. Expresa más bien la aceptación humana ante la muerte”. 

El tema de la eutanasia ha sido afrontado en la Iglesia desde los primeros siglos. A modo de ejemplo, recordemos que San Agustín lo consideraba ilícito: "No es lícito matar a otro,  aunque éste lo pida y lo quiera y no pueda ya vivir... para librar con un golpe el alma de aquellos dolores, que luchaba con las ligaduras del cuerpo y quería desasirse". A lo que agrega el Papa: "La eutanasia, aunque no esté motivada por el rechazo egoísta de hacerse cargo de la existencia del que sufre, debe considerarse como una falsa piedad; mas aún, como una preocupante 'perversión' de la misma. En efecto, la verdadera 'compasión' hace solidarios con el dolor de los demás, 

y no elimina a la persona cuyo sufrimiento no se puede soportar" (n. 66) . Una buena alternativa son los "cuidados paliativos", que puede incluir el recurso a diversos tipos de analgésicos, aun a costa de acortar la vida del enfermo. Cuando la intención es aliviar el sufrimiento -no eliminar la vida- la Iglesia lo considera permitido. 

 

Visto 225 veces
Padre José Ceschi

Reflexiones

Lo último de Padre José Ceschi

Deja un comentario

Asegúrate de llenar la información requerida marcada con (*). No está permitido el código HTML. Tu dirección de correo NO será publicada.