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Sábado, 23 Septiembre 2017 00:00

El periodismo unitario

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No es la primera vez, ni seguramente será la última, que periodistas de los grandes medios, general y específicamente de Buenos Aires, arriban a nuestra región (como al resto del país), para descubrir hechos vinculados al accionar de funcionarios políticos y, a veces, de otros temas en general. 

En el pasado hemos sido testigos de informes nacionales sobre nuestra región, y también hemos visto la manera en que se equivocan con la ubicación geográfica, hablando por ejemplo del gran Rosario para referirse a nuestro cordón industrial o confundiendo ciudades y límites de localidades y hasta provinciales. 

A veces llegan a inmiscuirse hasta en internas locales sin mayor relevancia que una pelea de conventillo, otras logran ilustrar algunas cuestiones que para nosotros es obvia, como descubrir que para la reparación, construcción o lo que sea que se está intentando desde hace años con la ruta 11 en Timbúes tarda demasiado tiempo. Ya lo dijimos en varias ediciones, hasta el cansancio, también de las empresas que no aportan impuestos porque lo hacen en Buenos Aires. A veces caen con todo el peso moral sobre problemas de nuestra región (por otro lado como si no conociéramos nuestra realidad). También nos cansamos de hablar de la prostitución a la vista de todos sobre la ruta 11 y los puertos secos, húmedos, de fertilizantes y demás yerbas que se exhiben con impune alegría (incluso ante la vista de la Justicia) y con la complicidad policial. En fin, la lista puede ser muy larga. 

Los periodistas que vienen de Buenos Aires (muchas veces convocados por cholulos vernáculos), en un unitarismo retrógrado, como si vinieran a develarnos una verdad oculta, jamás consultan a los colegas locales, que por otro lado nos hemos ganado un lugar en la sociedad, bien o mal, criticados o respetados, pero siempre en las trincheras, a merced de amenazas y de aprietes, muchas veces rozándonos con los protagonistas a los que forman parte de la noticia.

Hay una soberbia que lastima (además de alguna operación política en desarrollo con intereses que desconocemos), que agrede tontamente al desarrollo profesional de muchos periodistas de nuestra región, que se ven ofendidos por un accionar impetuoso e irrespetuoso que ignora el trabajo que se ejerce desde hace años. 

En fin, ellos pasan como una brisa casual, mientras los periodistas de acá vivimos la realidad que es nuestra, aunque critiquemos o alabemos aquellos que no nos gusta o aprobamos. 

 

Apuntes para el consumidor

Por Marcelo Remondino (*)

 

 

 

Argentina creará una Red Nacional de Consumo Seguro y Salud para difundir alarmas sobre productos que presenten fallas y que puedan amenazar la seguridad y la salud de los consumidores.

Lo ratificó la Dirección Nacional de Defensa del Consumidor en el marco del “Primer Taller de Diálogo entre las Asociaciones de Consumidores y la Red de Consumo Seguro y Salud de la Organización de los Estados Americanos (OEA)”, que tuvo lugar en la ciudad de Mendoza.

El taller, abierto al público, reunió a empresas, organismos internacionales y asociaciones de consumidores para trabajar en conjunto una agenda sobre seguridad de productos y el impacto en la salud de los consumidores.

Cómo funcionan las alertas o “recalls”

La Red de Consumo Seguro y Salud de OEA implementó un Sistema Interamericano de Alertas Rápidas (SIAR) que detecta y comunica rápidamente a los consumidores de veinte países de las Américas las fallas que puedan presentar productos como automóviles, muebles y juguetes y que puedan presentar riesgos para su salud y seguridad.

Mediante las Alertas, de carácter público, los consumidores son rápidamente informados de las fallas y cómo deben proceder ante los respectivos proveedores.

Argentina, que ejerce actualmente la presidencia de la Red, creará en el país una Red Nacional, a fin de replicar el funcionamiento de alertas que comparta información ágil y eficaz entre provincias y Nación.

“Este taller es un punto de partida para que gobiernos, sociedad civil, empresas y organismos especializados trabajemos en conjunto una agenda que impacte en consumidores más y mejor protegidos”, señaló el director nacional de Defensa del Consumidor, Fernando Blanco Muiño.

Fuente: Dirección Nacional de Defensa del Consumidor

 

(*) Fundador de la Oficina de Defensa del Consumidor de la Municipalidad de San Lorenzo. Teléfono 156-68418. Para atención personalizada, dirigirse a Bv. Oroño y Gral. López, los días jueves de 09.00 hs. a 13.00 hs.

 

Sábado, 23 Septiembre 2017 00:00

Muerte digna

Escrito por

Quisiera compartir con los lectores un decálogo referido a la muerte digna que en su momento hizo público la Sociedad Argentina de Ética y Moral Médica y Biológica (SAEMB): 

1) No es lícito introducir a un paciente un mecanismo distinto al que está en curso, ni por voluntaria ni involuntariamente, ni acción ni por omisión, ni a sí mismo (suicidio), ni a otro (homicidio). Ni el paciente, ni sus familiares, ni los profesionales sanitarios, ni el Estado pueden decidir provocar la muerte de una persona (eutanasia directa, sea eugénica o piadosa); 

2) Es lícito y obligatorio usar todos los medios normales, ordinarios o proporcionados; 

3) No es lícito suspender los medios ordinarios aunque el pronóstico sea fatal (ortotansia); 

4) Es lícito suministrar narcóticos y analgésicos aunque atenúen la conciencia y provoquen de un modo secundario un acortamiento de la vida (mal llamada eutanasia lenitiva); 

5) Es lícito, aunque no obligatorio, usar medios experimentales; 

6) No es obligatorio el uso de medios extraordinarios, excepcionales o desproporcionados (distanasia); 

7) Es lícito no aplicar o interrumpir los nuevos medios experimentales y los desproporcionados o extraordinarios (distanacia); 

8) Es lícito renunciar a un tratamiento o medio extraordinario desproporcionado o excepcional que prolongaría una existencia penosa o precaria (distanasia); 

9) Son inéticos el suicidio y el homicidio, la mecanización de la muerte, el abuso de analgésicos, la ortotansia, el encarnizamiento terapéutico y el abandono terapéutico; 

10) Son éticos la tutela de la vida, la humanización de la muerte, el uso criterioso de analgésicos, las curas normales y los cuidados paliativos. 

 

Estos son sólo algunos conceptos entre muchos otros que están relacionados con una actitud digna frente a la muerte digna. Aunque pueden servir a todos, creo que pueden ayudar especialmente a los estudiantes de medicina y a todos aquellos que atienden a enfermos terminales, médicos incluidos. 

 

Miércoles, 20 Septiembre 2017 00:00

Un factor común a las desgracias

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Esta semana se conoció parte del peritaje realizado por Gendarmería Nacional, acerca de lo ocurrido con la muerte de Nisman y todo parece indicar que lo asesinaron a sangre fría y que el hecho fue consumado por un profesional. La semana que viene se conocerá en detalle el informe de los peritos, que seguramente trasuntará por esta definición. Como siempre, en varias oportunidades hemos hecho hincapié en las falencias de la Justicia a la hora de enfrentar casos difíciles como estos, que en realidad son difíciles porque existe siempre detrás un trasfondo de poder político y económico que parece ser el motor de las desgracias. Como en casi todas las desgracias institucionales argentinas. Ocurrió con el caso de la desaparición de Julio López, de Marita Verón y de nuestra Paula Perassi. Y por supuesto sin olvidar los atentados a la Embajada de Israel y a la AMIA. La explosión de la fábrica de armas de Río Tercero, el “suicidio” del jefe de la policía federal Pirquer en los años noventa y hasta la sospechosa muerte del hijo de Carlos Menem y de Silvio Oltra. En fin, la lista puede ser muy larga. Y en cada caso en particular existen contextos diferentes para abordar las investigaciones. Pero, ¿qué hay en común en todos ellos? La Justicia. Una justicia por momentos sumisa y “presionable”, en otros corrupta, a veces inepta, generalmente sin estar a la altura de la situación.

Hoy, más que nunca, se puede observar esto en el caso de la desaparición de Santiago Maldonado, que a simple vista y por experiencia, nos encontramos ante la estupefacción de funcionarios judiciales, frente a un hecho que se estira en el tiempo y que conmociona cada día más por la turbia actuación de muchos de los involucrados. 

Y esa turbiedad es producto de la falta de actuación de la justicia o por su lenta reacción, por definir con respeto una actitud que podría encuadrarse en otra figura. 

Pero, ¿acaso no vivimos esta realidad en nuestro terruño con el caso de Paula Perassi? Un caso que, a fuerza de la  lucha de un padre pudo sostenerse en la opinión pública y rasguñar un poco de justicia, o por lo menos un poco de atención de parte de la justicia.

El manoseo de casos sensibles termina inyectando a la ciudadanía una peligrosa sensación de desconcierto y descreimiento, que corroe a las instituciones en sus mismos cimientos.

 

Figuran como las mayores preocupaciones en materia de seguridad online. También aumentó el miedo a los virus y la piratería informática.

Los consumidores argentinos calificaron al fraude bancario y al robo de identidad como sus mayores preocupaciones de seguridad, mientras que los temores sobre los virus y la piratería informática aumentaron, según el nuevo “Unisys Security Index”, que encuestó a los consumidores de 13 países en todo el mundo en abril pasado.

La encuesta global mide las actitudes de los consumidores en una amplia gama de temas relacionados con la seguridad.

Los resultados más destacados de Argentina fueron:

* Casi el total de los argentinos encuestados reveló que tiene algún tipo de preocupación sobre su seguridad y casi tres cuartas partes de ellos mencionaron estar seriamente preocupados (“muy” o “extremadamente”) por el fraude bancario (74 por ciento) y el robo de identidad (69 por ciento).

* Los siguientes ítems de mayor preocupación estuvieron relacionados a los desastres naturales o epidemias (65 por ciento); seguridad personal (64 por ciento); virus y hackers (54 por ciento); obligaciones financieras (52 por ciento), transacciones online (51 por ciento) y la seguridad nacional (49 por ciento).

* La investigación identificó que los niveles de preocupación sobre la seguridad son ligeramente más elevados entre las mujeres que los hombres y entre jóvenes de 18 a 24 años que en adultos mayores.

Ránking

Argentina está en el “top five” del “Unisys Security Index” ya que presenta un índice de 177 puntos en una escala de 0 a 300, donde el mayor número refleja el grado máximo de preocupación. Así, el país se ubica con el quinto nivel más alto de preocupación entre 13 países examinados.

Aunque el “Unisys Security Index” comenzó en 2007, esta es la primera vez que Argentina fue incluida en este estudio.

Globalmente, el índice de seguridad Unisys de 2017 es 173, el más alto desde que el estudio global comenzó en 2007. En general, mientras que en los países en desarrollo los niveles de preocupación son mayores en 2017 que en los países desarrollados, la preocupación desde 2014 creció en los países desarrollados en la encuesta (excepto en Alemania, donde la preocupación disminuyó durante este tiempo).

En Brasil, al igual que en Argentina, las principales preocupaciones fueron el robo de identidad y el fraude bancario. Mientras que en Colombia figuraron los desastres naturales o epidemias con un 72 por ciento, seguidos por el fraude bancario y el robo de identidad.

Preocupaciones

“Los resultados de Argentina son similares a los de la mayoría de los países en el estudio, que mostró que los consumidores de 8 de los 13 países encuestados calificaron el robo de identidad o el fraude bancario como su principal preocupación”, afirmó el director de Soluciones de Seguridad de Unisyd en Latinoamérica, Leonardo Carissimi.

Además, el directivo destacó que “estos temas son seguidos, en orden, primero por los desastres/epidemias y la seguridad personal y luego por virus hacking y obligaciones financieras como las principales preocupaciones entre los encuestados argentinos”.

“Mientras que Alemania, Países Bajos, Reino Unido y Estados Unidos -añadió- calificaron la seguridad nacional como una preocupación mayor que el robo de identidad o el fraude bancario, y los desastres naturales fueron una de las principales preocupaciones de Colombia”.

El índice cubre las cambiantes actitudes de los consumidores a lo largo del tiempo en ocho áreas de seguridad en cuatro categorías: “Seguridad Nacional”, que incluye los desastres naturales y epidemias; “Seguridad Financiera”, fraudes bancarios y obligaciones financieras; “Seguridad Informática”, virus, hackers y transacciones online y “Seguridad Personal”, que incluye el robo de identidad.

El índice de seguridad de Unisys de 2017 se basa en encuestas en línea realizadas entre el 6 y el 18 de abril de 2017 de muestras representativas de al menos mil adultos en Argentina; Australia; Bélgica; Brasil; Colombia; Alemania; Malasia; Holanda; Nueva Zelanda; Filipinas; Estados Unidos y Reino Unido.

fuente:lacapitalmdp.com.

 

Miércoles, 20 Septiembre 2017 00:00

Eutanasia

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Eutanasia, literalmente, significa "buena muerte". Porque provoca el fin de la vida para aliviar sufrimientos que parecen insoportables. Hay cada vez más países que están incluyendo en su legislación la posibilidad de recurrir a la eutanasia como un derecho más que tienen los ciudadanos. "Por eutanasia en sentido propio y verdadero se debe entender una acción o una omisión que, por su naturaleza y en la intención, causa la muerte, con el fin de eliminar cualquier dolor". Tal es la definición recogida en la encíclica "Evangelium Vitae" de Juan Pablo II (25.3.95). Cada palabra tiene un sentido preciso, y conviene tenerlas en cuenta cada vez que quiera hablarse del tema. 

No es lo mismo eutanasia que "ensañamiento terapéutico" . Este consiste en pretender mantener la vida a cualquier precio, aplicando ciertas intervenciones médicas ya no adecuadas a la real situación del enfermo, por ser desproporcionadas a los resultados que se podrían esperar, o bien por ser demasiado gravosas para él o su familia", según expresa el mismo documento es su n. 65. Tampoco se está obligado a medios terapéuticos exagerados: "La renuncia a medios extraordinarios o desproporcionados no equivale al suicidio o a la eutanasia. Expresa más bien la aceptación humana ante la muerte”. 

El tema de la eutanasia ha sido afrontado en la Iglesia desde los primeros siglos. A modo de ejemplo, recordemos que San Agustín lo consideraba ilícito: "No es lícito matar a otro,  aunque éste lo pida y lo quiera y no pueda ya vivir... para librar con un golpe el alma de aquellos dolores, que luchaba con las ligaduras del cuerpo y quería desasirse". A lo que agrega el Papa: "La eutanasia, aunque no esté motivada por el rechazo egoísta de hacerse cargo de la existencia del que sufre, debe considerarse como una falsa piedad; mas aún, como una preocupante 'perversión' de la misma. En efecto, la verdadera 'compasión' hace solidarios con el dolor de los demás, 

y no elimina a la persona cuyo sufrimiento no se puede soportar" (n. 66) . Una buena alternativa son los "cuidados paliativos", que puede incluir el recurso a diversos tipos de analgésicos, aun a costa de acortar la vida del enfermo. Cuando la intención es aliviar el sufrimiento -no eliminar la vida- la Iglesia lo considera permitido. 

 

Martes, 12 Septiembre 2017 00:00

Esa policía santafesina

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Más de treinta policías detenidos en dos causas diferentes y en pocos días es mucho. Aunque no se trata de cantidad, sino de calidad, porque lo que importa son las razones por las cuales la policía de la provincia de Santa Fe se encuentra en un estado de corrupción e ineficiencia tal, que será muy difícil sanear, al menos, la imagen que viene arrastrando desde la época de las matanzas y denuncias de las bandas narcos en Rosario.

Tampoco es responsabilidad privativa de los efectivos policiales, pues, lo hemos dicho en muchas oportunidades, que es el poder político el responsable de que tamaños hechos de corrupción policial o de grosera acción en los operativos, se lleven a cabo con el perjuicio de muchos ciudadanos.

La muerte de Franco Casco y la de los dos jóvenes baleados en una alocada persecución, son sólo los más destacados de una serie de desatinos y de corruptelas, que señalan una conducta ya arraigada en la fuerza policial. 

Cuando no es la corrupción, es la torpeza la que exhibe una fuerza de seguridad anclada en malas costumbres, en falta de conducción, en ausencia del sentido común para enfrentar situaciones extremas. Los mismo ocurre con otras fuerzas policiales, basta con ver los archivos periodísticos o seguir el caso de Santiago Maldonado, para darse cuenta que la “inteligencia” como accionar del Estado ha sido lamentable y sus recursos han sido utilizados para las banales luchas internas que siempre están ligadas a la voracidad económica de los funcionarios, más que a las hipótesis de conflicto u objetivos estratégicos de un país tan deseado por los extranjeros por sus riquezas.

La policía santafesina titubea a la hora de la verdad y se disfraza de seriedad para la cotidiana realidad que siempre termina atentando contra los ciudadanos. Valen como ejemplo en nuestra región la impunidad con que bandas delictivas arrojan piedras desde el puente del autopista en Fray Luis Beltrán, de cómo la prostitución y el juego clandestino se pavonea delante de los móviles policiales y de la manera en que el delincuente y el narco foráneo se posa en la región con la venia de una gorra cada vez más grotesca.

 

Sábado, 02 Septiembre 2017 00:00

Maldonado sí, Maldonado no

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Sería fácil escribir una editorial en que haga énfasis en la aparición de Santiago Maldonado, ¿quién diría lo contrario?

Sumarse a las diatribas sobre el caso del joven militante no ayudaría en nada, tanto de un lado como del otro. Eso solo serviría para aumentar la voluntad radicalizada de unos y de otros, es decir, de los que están en contra del actual gobierno de Mauricio Macri, como de aquellos que están a su favor. Dichos de unos y de otros le dan la existencia a una grieta que la mayoría del pueblo argentino no entiende y detesta. Cansan con una cosa o con la otra. Desgastan las pocas credibilidades que le queda a la clase política, a la justicia y a algunas fuerzas de seguridad.

El caso Maldonado ha llegado a este punto de debate porque la mayoría ya no cree en la justicia, ha dejado de creer en los políticos y sospecha de los medios de comunicación masivos. 

En nuestro país han ocurrido demasiados hechos violentos en que personas perdieron la vida o desaparecieron. La mayoría no ha recibido la justicia que se merece, pero no porque haya un psicópata al mejor estilo Hannibal Lecter que burla a los investigadores con su extraña inteligencia. No, la falta de justicia proviene de la impunidad, de esa impunidad que surge del poder político-económico. Después, ocurren casos en que a las fuerzas de seguridad, mal entrenadas, no se controlan o no saben actuar, y terminan matando gente en manifestaciones u otros eventos. 

Hay algunos que son íconos de su tiempo y marcan fuertemente a las sociedades. El caso de Julio López es uno, porque esa desaparición se inscribe claramente en un mensaje tenebroso: que en democracia alguien puede desaparecer. La muerte del fiscal Alberto Nisman es otro: que en democracia se puede matar en el marco de la alta política de Estado. Y en nuestra región el caso de Paula Perassi completa esa lista de atrocidades.

Ahora, si los resortes del Estado (no ya de un gobierno en particular) no están preparados para estos temas, es porque el mismo Estado, a través de los distintos gobiernos, no ha hecho nada, no ha tenido ni tienen el valor de enfrentar estos problemas que subyacen o es cómplice porque lo utilizan. Y esos problemas que subyacen son los servicios de inteligencia, las fuerzas armadas y de seguridad, las policías, etc. 

El Estado tiene todos los instrumentos para prevenir, investigar y hacer justicia. 

El caso de Santiago Maldonado es muy reciente, pero deja entrever, una vez más, esa impunidad llena de siniestra acción y hasta de torpeza supina que los gobiernos han demostrado en los últimos años.

Entender las causas, conocer el accionar, pensar profundamente sin esa tonta pasión del momento, nos ayudaría a buscar ese ansiado camino de paz y crecimiento que buscamos desde hace mucho tiempo.

 

 Apuntes para el consumidor

Por Marcelo Remondino (*)

 

Está claro que esa tensión entre la privacidad y el control -muchas veces el personal de seguridad se ve en la disyuntiva de acatar las órdenes o ser sancionado por incumplir su trabajo-, no debería resolverse a expensas de revisar o interrogar a todos los clientes como si todos fueran sospechosos ¿Cuál es la forma legal? Los supermercados y negocios deben ofrecer, en forma gratuita, lockers o armarios para que los consumidores dejen sus bolsos en un lugar seguro -el comercio es responsable ante algún faltante-, y al ser retirado por el cliente, el local no tiene derecho a revisar nada. Si en algún caso esos espacios requieren una moneda para cerrarlos, debe facilitarla el negocio porque de lo contrario se convertiría en una cláusula abusiva.

Otra alternativa es que los puntos de venta dispongan de un sistema de precintos para cerrar los bolsos de los consumidores al ingresar al local, tanto en este caso como en el de los lockers (armarios) el comercio debe informarlo en forma clara y precisa, y aplicarlo a todos los clientes, no discrecionalmente a algunos. De esa manera, el consumidor puede elegir si quiere entrar o no.

Los supermercados y negocios deben ofrecer, en forma gratuita, lockers o armarios para que los consumidores dejen sus bolsos en un lugar seguro (istock)

La falta de regulación puntual de esta práctica –aseguró Vadillo– no presenta dificultades a la hora de que la Justicia responsabilice al proveedor por el trato indigno o deshonroso al consumidor, siendo responsables, todos los participantes en el evento dañoso, es decir, no solo la eventual empresa de seguridad contratada por el proveedor, sino el propio proveedor.

Hace unos años en la Ciudad de Buenos Aires un hipermercado tuvo que resarcir a una compradora a quien frenaron porque el detector sonó a causa de una prótesis de titanio. A esta mujer le pidieron que mostrara su bolso y llamaron a la policía a pesar de que había explicado su situación. La clienta les inició un juicio que ganó en 2015 y le tuvieron que pagar $ 20.000 por haber violado la obligación de dar trato digno, según dictaminaron los jueces. También hay casos en los que se constató el hurto –de un salamín o un desodorante– y se desestimó el “principio de insignificancia”. La causa siguió adelante, se procesó y se condenó.

¿Cómo actuar si personal de seguridad privada exige revisar la cartera?

Se recomiendan en primer lugar negarse amparados por el artículo 8 bis de la ley 24.240 que establece un trato digno. Si insisten, hay que pedir el libro de quejas del negocio y dejar allí radicada la denuncia. Y recordar que el vigilador, sólo puede retener al consumidor hasta tanto llegue la policía. La denuncia también hay que hacerla, luego, en un organismo oficial de Defensa del Consumidor: en internet o, para hacer una denuncia presencial, dirigirse a las oficinas municipales o provinciales de Defensa del Consumidor. Desde todo el país, informan y asesoran en la línea gratuita 0800-666-1518. Ése es el camino de denuncia administrativo. También, claro, está la vía judicial ¿Sanciones? El régimen sancionatorio que establece la ley de Defensa del Consumidor fija multas que van de los $ 100 a los $ 5.000.000.

FUENTE: http://www.infobae.com/tendencias/2017/07/04/por-que-es-ilegal-que-te-revisen-el-bolso-en-los-comercios/

 

 

(*) Fundador de la Oficina de Defensa del Consumidor de la Municipalidad de San Lorenzo. Teléfono 156-68418. Para atención personalizada, dirigirse a Bv. Oroño y Gral. López, los días jueves de 09.00 hs. a 13.00 hs.

 

 

Sábado, 02 Septiembre 2017 00:00

Sida y amor

Escrito por

Diversas encuestas realizadas en distintas partes del mundo manifiestan al SIDA como una de las causas de discriminación más dolorosas. "El temor al contagio y las características de algunos grupos de riesgo vienen provocando actitudes de rechazo contra los enfermos de SlDA. Es por eso conveniente que se conozcan con toda verdad qué cosas pueden causar contagio y cuáles no, para que no se desencadenen procesos de pánico, y los enfermos no se sientan tratados de manera indiscriminada e injusta". Lo expresaba ya en 1987 la comisión permanente del episcopado español y agregaba: "Está justificado que se tomen determinadas cautelas para evitar riesgos innecesarios de contraer la enfermedad. Es más, desde el punto de vista moral, una de las obligaciones más graves es la de tomar las medidas adecuadas para evitar la propagación del virus. Pero al tomar estas medidas hay que tener en cuenta la dignidad humana y las necesidades de los enfermos, de manera que, al intentar aislar la enfermedad, no se produzcan situaciones humillantes ni rechazos 

desconsiderados. Desde el punto de vista cristiano, todos los enfermos, y éstos no menos que otros, son dignos de atención y de un trato lleno de amor y de misericordia. Jesucristo, el buen Samaritano de la humanidad, los hubiera acogido y curado con el mismo afecto con que trató y curó a los leprosos que salían a su encuentro (cf. Mt 8,1-14). En su nombre exhortamos a las instituciones religiosas dedicadas al cuidado de los enfermos a que extremen su amor cristiano con estos hermanos probados por la desgracia. Sabemos que hay algunas iniciativas en marcha. Hacen falta ya instalaciones adecuadas para acogerlos y atenderlos. Urge que en la Iglesia, tan rica en tradición asistencial, surjan pronto realizaciones al servicio de esta grave necesidad. Cuantos esfuerzos se hagan en este campo contarán con nuestro apoyo mas decidido. En el nombre de Cristo pedimos también a los católicos, especialmente a quienes trabajan en el campo de la medicina y de la actividad hospitalaria, que atiendan a estos enfermos con lo mejor de su competencia profesional y de su compasión humana y cristiana".