Elementos filtrados por fecha: Mayo 2017

El martes de esta semana se presentó una funcionaria del ministerio de salud de la provincia en el hospital “Granaderos a Caballo” y realizó una recorrida por las instalaciones. Pero algo más ocurrió: alguien se apuró a retirar la gran cantidad de basura que se exhibe en la fotografía.

editorial.jpg

Testigos dicen que hacía una semana se encontraba acumulada esa basura, y que es una situación habitual. En ese lugar se depositan los desechos diarios más los desechos patológicos, que se tienen que retirar tres veces a la semana. Y también son depositados los residuos patológicos de todos los centros de salud.

Es más, deberían estar bajo techo, en un lugar cerrado, sin entrar en contacto con el agua, entre otras indicaciones para evitar contaminación. Por el contrario, no solo se encuentra en el patio al aire libre, sino que una puerta trasera comunica con la cocina.

Por lo que se observa, nos encontramos ante un grave hecho de falta de higiene, que debería movilizar a las autoridades pertinentes a tomar las medidas necesarias para evitar estas situaciones que ponen en riesgo la salud de las personas.

El hospital de San Lorenzo no escapa a la regla de casi todos los hospitales públicos del país: el abandono por parte del Estado no solamente en su accionar diario, sino también en la posibilidad de ampliación, desarrollo, confort, tecnología, etcétera. La sociedad todavía goza de viejas estructuras que hasta provienen de la época de Domingo Faustino Sarmiento. El hospital Eva Perón de Granadero Baigorria se construyó en los gobiernos de Perón en la década del cincuenta del siglo pasado. Gobierno de todos los colores ideológicos han pasado por la Argentina, pero casi nada se ha hecho en materia de salud (y educación) que valga la pena honrar.

El hospital “Granaderos a Caballo” ha sido un símbolo de décadas de ampliaciones, construcciones y remodelaciones de nunca acabar ¿Hasta cuándo veremos pasar las riquezas y quedarnos con la miseria?

 

in Blog

Apuntes para el consumidor

Por Marcelo Remondino (*)

 La posibilidad de la oferta y la compra online no elimina la vigencia de los derechos. De modo tal, que ante un conflicto con determinado producto, ningún vendedor se puede excusar de incumplir el contrato por haber sido comprado vía web. Lo ofertado, una vez aceptado con el click, es un contrato. La compra por Internet no difiere de la común. Una vez que se acepta la oferta es vinculante y el vendedor la debe cumplir, o resarcir si no tiene stock. El plazo de entrega también debe estar fijado o se puede pedir que se precise.

Otra situación,  es que los sitios online terminan colapsados y muchas veces la operación de compra no se llega a concretar. Eso, que parece un error, es en realidad una estrategia muchas veces utilizada por las grandes cadenas para hacerse de una base de datos de consumidores.

Además, la Ley de Defensa del Consumidor obliga a la empresa a cumplir con la oferta en caso de que la operación falle por culpa de los mecanismos de venta o falta de productos. Incluso, si eso ocurre, la empresa deberá mantener el precio aún pasado la fecha de la oferta.

Ante esto es importante obtener los datos de la empresa que se está comprando. Conservar los datos enviados por correo electrónico y también la dirección URL donde se realizó la compra, así como capturas de pantalla y cualquier otra prueba. La factura de lo comprado, y el remito de entrega, servirán para cualquier reclamo.

 

Arrepentirse sin cargo de la compra

Como ya se expuso en su momento, en las compras por Internet el comprador tiene 10 días corridos para arrepentirse y ese plazo se cuenta desde la fecha en que se entrega el producto o se celebra el contrato.

Para ejercer este derecho, simplemente tienen que notificar al vendedor de su arrepentimiento y el traslado del bien corre por cuenta de este. Este derecho debería estar aclarado en todas las páginas web de las empresas que participan del Hot Sale, pero lamentablemente son muy pocas las que lo tienen

Otro inconveniente que surge es por casos de “Publicidad Engañosa”, es decir, cuando compramos un producto con determinadas cualidades y cuando lo recibimos nos damos cuenta que esas cualidades no son tales. Siempre deben cumplir con lo ofertado. El portal también es responsable solidario por estas operaciones.

Ante cualquier situación irregular, se debe reclamar ante la empresa y si no se obtiene una respuesta favorable asistir a los organismos de Defensa del Consumidor  para asesorarse y continuar el reclamo. 

 Fuente: derechoenzapatillas

 

 (*) Fundador de la Oficina de Defensa del Consumidor de la Municipalidad de San Lorenzo. Teléfono 156-68418. Para atención personalizada, dirigirse a Av. San Martín y Salta (SUPEH), los días jueves de 09.00 hs. a 13.00 hs.

 

in Blog
29 Mayo 2017

Recuerdos

"Se vive en el recuerdo y por el recuerdo. Y nuestra vida espiritual no es, en el fondo, sino el esfuerzo de nuestro recuerdo por perseverar, por hacerse esperanza". 

Este profundo pensamiento de Unamuno es reiterado por el autor español en una pequeña frase que podría servir de estímulo, sobre todo para los que suman muchos años en la vida: "Con las maderas del recuerdo armamos las esperanzas". Claro que hay recuerdos y recuerdos. Siempre los hay desagradables, porque es muy difícil que no existan. Por suerte, la mente humana dispone de algunos filtros psicológicos que le permiten desplazarlos hacia zonas marginales, así como el mar en su vaivén arroja hacia las orillas lo que no le pertenece. Tal vez uno de los caminos más seguros de lograrlo consista en ocupar los espacios interiores con los recuerdos buenos, los que gratifican. Como escribiera Cara Cané hace muchos años: "¿Por qué recordar del pasado sólo lo que nos dio dolor, tristeza, desencantos: ¿Por qué no hurgar pacientemente en los días de nuestra vida que se fueron para rescatar lo que hubo de bueno, de bello, de alegre? ¿Dónde están las antiguas inocencias, las sonrisas que embellecieron el rostro y el alma, los sentimientos enaltecedores que le daban a cada despuntar del alba una ilusión nueva, una vibración diferente? ¿Por qué no recordar aquellos hechos familiares que nos dieron alegría; los proyectos que se pudieron concretar; los pequeños triunfos nuestros o de los seres queridos, entre los infinitos aconteceres de nuestro mundo personal?. Nadie es tan desdichado como para no haber tenido un tiempo para la sonrisa, la esperanza, el ensueño, la fe en los valores del ser humano. No todo fue triste y mezquino. Del pasado recordemos lo que nos hizo bien; lo que nos dio bellos motivos para reconocer la grandeza de la existencia; lo que nos dejó sabias experiencias...". 

Mucha razón tiene José Narosky cuando dice: "Algunos recuerdos reemplazan a las caricias". 

Volviendo a la idea del comienzo, quisiera consignar una frase de John y Elizabeth Sherrill: "Los recuerdos no son la clave del pasado, sino del futuro".

 

in Blog

Parte II

 Esta segunda parte de la nota editorial no estaba prevista, surge a raíz de un hecho acontecido durante esta semana y que tiene que ver con los planteamientos del número anterior, respecto a los problemas que generan los grandes edificios en una ciudad que no está preparada para soportar la magnitud de personas y de consumo que surgen al habitar estos edificios.

El martes a la tarde, el edificio que pertenece a la UCI (Unión de Comerciantes e Industriales de San Lorenzo), utilizando una manguera de color azul, comenzó a verter hacia la calle grandes cantidades de agua (todavía no se sabe su procedencia), lo que generó problemas y molestias a vecinos y transeúntes. La esquina de Gral. López y Ricchieri se inundó y en el lugar una señora mayor se resbaló y estuvo a punto de caer en el gran charco de agua que todavía existía durante la noche. El líquido también se concentró en la esquina de Gral. López y Dr. Ghío. En fin, todos saben lo que significa tanta cantidad de agua acumulada en la calle y no como consecuencia de la lluvia, precisamente.

Otro de los problemas planteados por vecinos del lugar tiene que ver con la disposición de los residuos (y de la conducta de algunos vecinos que habitan en esos edificios), porque indicaron que una vecina salió del edificio de la UCI y llevó una bolsa de residuos domiciliarios que dejó sobre la tapa del contenedor: ¡ni siquiera se molestó en abrirlo para dejar la basura en su interior!.

Esta segunda parte de la nota editorial, refleja cabalmente lo que decía la semana pasada, respecto a problemas que surgen porque las autoridades no los tuvieron en cuenta o los pasaron por alto.

No se trata de estar en contra de la construcción de  edificios, se trata de ejercer un control que armonice el medio ambiente con el proyecto en cuestión, para evitar en el futuro los problemas que están apareciendo día a día por no haberlos previsto en su momento.

La voracidad de algunos responsables de llevar a cabo estos proyectos, jactándose de los modernos y seguros sistemas de construcción, sin tener en cuenta el impacto negativo en la vecindad, debe llamar a las autoridades a ejercer un control más estricto y a establecer reglas acordes a la convivencia y a las posibilidades de proveer los servicios correspondientes. De otro modo, algunos pocos seguirán lucrando con la desgracia ajena.

 

in Blog

Apuntes para el consumidor

Por Marcelo Remondino (*)

 Así lo dispuso un juez de faltas en la Provincia de Bs. As. De esta manera se le ordena a la Nueva Escuela Argentina a cobrar los valores de 2016, tras la presentación que realizó un grupo de madres y padres.

En marzo de este año un grupo de madres y padres de alumnos que asisten a ese establecimiento educativo presentó una denuncia en la Dirección de Defensa del Consumidor de la Municipalidad de La Plata, porque consideraron que los aumentos en las cuotas fueron exagerados. Los incrementos que aplicó el colegio fueron en todos los niveles.

La resolución se basa en la legislación que establece que para fijar los aranceles, los establecimientos de educación privada sin aporte estatal deben obtener la mayoría de los consentimientos de forma “individual y expreso” de todos los padres o responsables de los alumnos.

El Juzgado de Faltas Nº 2 de la Municipalidad de La Plata -con competencia en defensa del consumidor- a cargo de Dante Rusconi, ordenó a la Nueva Escuela Argentina  a que retrotraiga el valor de las cuotas para todos sus alumnos de todos los niveles a los vigentes al mes de noviembre de 2016.

Los padres indicaron que en agosto de 2016 los valores de los aranceles rondaban los 3.300 pesos, agregaron que les hicieron firmar la propuesta de aranceles para 2017, pero sin especificar los montos.  A principios de este año la institución repartió en sobres cerrados los nuevos valores de las cuotas con incrementos superiores al 50%.

En la oficina de Defensa del Consumidor se intentó arribar a un acuerdo entre los denunciantes y el colegio, pero no fue posible. El establecimiento argumentó que en el Reglamento Interno se había reservado la posibilidad de modificar los valores, y que además la situación económica y los aumentos de los docentes justificaban los incrementos en los aranceles.

Los denunciantes insistieron y pidieron el dictado de una medida preventiva, por este motivo, intervino el juez Dante Rusconi que “colectivizó” el expediente, a considerar que se trata de un típico caso de “derechos de incidencia colectiva” que excede el plano individual.

Además, en la sentencia se destaca que el marco legal de aplicación de los aranceles de los establecimientos de educación privada, obliga a los colegios a presentar todos los años ante las autoridades una declaración jurada mediante la cual acrediten que el contrato educativo cuenta con la conformidad individual y expresa de la mayoría de los padres o responsables de los alumnos que concurran al establecimiento.

Fuentes: Infocielo

 

 

(*) Fundador de la Oficina de Defensa del Consumidor de la Municipalidad de San Lorenzo. Teléfono 156-68418. Para atención personalizada, dirigirse a Av. San Martín y Salta (SUPEH), los días jueves de 09.00 hs. a 13.00 hs.

 

in Blog
22 Mayo 2017

Patria Solidaria

Con motivo de la presentación de credenciales de un nuevo embajador argentino ante la Santa Sede (el 20 de junio de 1997), Juan Pablo II dirigió palabras de aliento y de esperanza: "Los desafíos del futuro son numerosos y representan obstáculos no siempre fáciles de superar, pero las dificultades no han de ser motivo de desánimo, pues la Argentina cuenta con una base sólida para la construcción de su porvenir: sus hondas raíces cristianas, vestigio elocuente de 500 años de presencia evangelizadora de la Iglesia en las tierras americanas". 

A continuación puntualizó que "en este momento de la vida nacional, la Iglesia reafirma su vocación de servicio a todos los hombres, impregnando de sentido cristiano la cultura e iluminando la conciencia moral de cada uno para que sus opciones tengan siempre en cuenta los valores éticos fundamentales. De este modo, la Iglesia contribuye a la edificación de una sociedad que corresponda al plan de Dios: una sociedad fraterna y reconciliada donde reine la laboriosidad, la honestidad y el espíritu participativo; una sociedad en la que sean tutelados siempre los derechos fundamentales de todos los ciudadanos, principalmente de los más débiles". La tutela de los derechos fundamentales de los más débiles sólo podrá concretarse con una fuerte conciencia solidaria: "El desarrollo de los pueblos depende en gran parte de una auténtica integración en un orden mundial solidario. A la Iglesia corresponde no tanto proponer programas operativos concretos, que son ajenos a su competencia, sino iluminar más bien la conciencia moral de los responsables políticos, económicos y financieros. Por eso, ella señala el principio de solidaridad como fundamento de una verdadera economía de comunión y participación de bienes, tanto en el orden internacional como en el nacional. Esta solidaridad exige que se compartan, de modo equitativo, los esfuerzos para solucionar los problemas del subdesarrollo y los sacrificios necesarios para superar las crisis económicas, teniendo en cuenta las necesidades de las poblaciones más indefensas...". 

El que pueda -y quiera- entender, que entienda.

 

in Blog

En la ciudad de San Lorenzo se vienen desarrollando emprendimientos edilicios desde hace mucho tiempo y las diferentes ordenanzas aprobadas en los últimos tiempos han sido laxas, respecto a las restricciones que deberían hacerse debido al impacto ambiental que generan. Y no solamente sobre las cuestiones acústicas y del entorno donde se construye, sino también porque la ciudad no estaria preparada para soportar un desborde de construcción de grandes edificios que crecen como hongos en cualquier parte.

La infraestructura básica de los servicios de agua, gas, luz y cloacas, puede verse colapsada por tan tremendo crecimiento. Es de imaginar que en una cuadra donde habitan 20 ó 30 personas, el número se elevará a cien. También hay que tener en cuenta los contenedores de residuos que pueden resultar insuficientes y la gran cantidad de vehículos que ingresan a un edificio, con el interminable problema que ya existe con el tránsito vehicular en la ciudad.

Es de imaginarse que en los edificios que se están construyendo se tendrán en cuenta las cuestiones de seguridad, porque en lo que respecta a siniestros la experiencia ha sido pésima, al quedar en evidencia la falta de elementos de los bomberos para asistir en casos de alturas, como ocurrió hace algunos años con la muerte de una persona en el edificio de calle Tucumán, que tiene pocos pisos de altura.

Ha ocurrido con el caso de los barrios privados, donde se hizo muy difícil a los propietarios lograr tener las escrituras porque el emprendimiento no contaba con la aprobación de medio ambiente de la provincia.

Pero en el caso de los edificios en torre es diferente, el planteamiento se centra en la posibilidad del colapso de algunos servicios, porque la infraestructura no está diseñada para este crecimiento desmedido. Solamente la voracidad de algunos operadores de estas obras conlleva el peligro de que todos los ciudadanos suframos las consecuencias el día de mañana, por no haber contemplado estas cuestiones, que no forman parte de sus inversiones, pero que atañen al conjunto de la sociedad que vivirá una merma en los servicios básicos. 

Está en las autoridades velar para que estas situaciones se analicen y, llegado el caso, actuar con legislaciones más coherentes a la hora de aprobar emprendimientos que es negocio de unos pocos en detrimento del bien general de la población.

 

in Blog

Apuntes para el consumidor

Por Marcelo Remondino (*)

 

 Las cláusulas generales por rescisión o baja impuestas por la Administradora, se cuestionan por abusiva, fundada en que no se abonan los importes aportados con intereses -parece desconocer que la cláusula de ajuste que se estipula es con relación al valor del bien tipo, lo que en estas épocas inflacionarias, sin lugar a dudas presenta permanente actualización- y se cuestiona que por tratarse de un contrato por adhesión a cláusulas predispuestas, al haber una parte fuerte en la contratación debe dejarse sin efecto la misma.

Las cláusulas contractuales que establecen el tiempo y modo de restitución del dinero aportado por el subscriptor al plan de ahorro previo resultan -a todas luces- abusivas y leoninas. El contrato y sus cláusulas predispuestas impide la inmediata restitución del dinero del suscriptor, permaneciendo el mismo, sin causa alguna, jurídica y económicamente suficiente, en poder de la administradora, hasta la finalización del término allí establecido (finalización o liquidación del plan – a los 30 días del vencimiento de la última cuota mensual del plan), el que resulta notoriamente excesivo, quedando así el suscriptor atrapado en un sistema perverso, impuesto por la administradora, a través del contrato por adhesión, sin posibilidad de recupero del dinero de su propiedad, protegida constitucionalmente (arts. 14, 17, C.N.), sino hasta la finalización de aquél extenso y, por ende, irrazonable período, a cuyo término percibirá -en el mejor de los casos- el “haber neto” que calculará el propio demandado, en base a la variación que haya experimentado el “Bien Tipo”, previa deducción de las medidas y rubros dispuestos en la Cl. 19.4. (fs. 6); esto es, el capital aportado, menos las pérdidas, menos los gastos, menos los pagos que se hubiesen de efectuar, menos la multa impuesta, sin ningún tipo de interés por todo el período, porque recién se prevé que se abonarán intereses vencidos los 30 días de la última cuota del plan, lo que constituye un mecanismo insuficiente de preservación del poder adquisitivo, por lo que el capital originario se verá inexorablemente licuado por el inequitativo sistema así pergeñado por la Administradora, con evidente perjuicio patrimonial para el Subscriptor.

Existe una doble abusividad en las cláusulas convencionales: por un lado, al imponer una irrazonable y arbitraria espera para la restitución de los aportes y en segundo término, en cuanto establece, luego de transcurrido aquél desmesurado y extenso período, la percepción de los aportes disminuidos en forma tal, a través del procedimiento ya descripto, realizado en forma unilateral y discrecional por el propio administrador del plan, que aquéllos se verán absolutamente licuados por el proceso inflacionario, a punto tal que hasta resulta dudoso que con el leonino procedimiento instaurado vaya a quedar algún remanente a cobrar por el suscriptor. De tal guisa, se ve desequilibrada la Justicia conmutativa del contrato.

Por lo que en el caso de rescisión del contrato de plan de ahorro el Subscriptor debe reclamar la suma que resulte del capital oportunamente aportado, menos la multa impuesta (4 %), más los intereses pactados para el caso de mora ( tasa activa del Banco de la Nación Argentina para operaciones comerciales) desde que se hace el pedido formal.

 Fuente: Protectora.org 

 

 

(*) Fundador de la Oficina de Defensa del Consumidor de la Municipalidad de San Lorenzo. Teléfono 156-68418. Para atención personalizada, dirigirse a Av. San Martín y Salta (SUPEH), los días jueves de 09.00 hs. a 13.00 hs.

 

 

in Blog

 Una buena amiga, María Rosa Franch, tiene un libro titulado: "Quiero quererte". Quisiera compartir algunos párrafos. Ayudarán a entender mejor el encanto del amor:

“La vida es como un viaje en bicicleta hacemos los primeros metros con rueditas y ayuda de nuestros padres. Durante este aprendizaje vamos descubriendo mucho de nosotros mismos. Si somos arriesgados o prudentes; si nos gusta ir rápido o despacio; solos o acompañados; por la calle o la vereda. Cuando ya adquirimos equilibrio y destreza estamos listos para recorrer el camino solos. En esa aventura cotidiana nos iremos cruzando con otras personas que avanzan a diferentes ritmos, en sus bicicletas. Con algunos tendremos inmediatamente empatía y afinidad; algunas nos parecerán increíbles y otras, indiferentes... neutrales. Pero un día cualquiera nos cruzaremos con una persona fuera de lo común, que nos hará sentir que somos excepcionales también; quedaremos literalmente flechados. Ese estado de encantamiento mutuo nos llevará a elegirnos como compañeros de viaje. Libre y voluntariamente, tal vez comenzaremos a pensar en seguir juntos hasta que la muerte nos separe. Iniciar una nueva familia es la aventura más ambiciosa y extraordinaria que se puede emprender en la vida. Cada miembro de la pareja traerá consigo su mochila cargada de ilusiones familiares y personales, costumbres, creencias, experiencias vividas. Algunas de ellas servirán para continuar el viaje, pero otras deberán quedar atrás, sin dejar de agradecer por lo que nos ha aportado. La nueva cultura familiar deberá tomar, a criterio de la pareja, lo mejor de ambas mochilas. Entre los dos tendrán que definir la ruta a seguir y aprenderá a pedalear en forma sincronizada, sin atropellar al otro ni dejarlo atrás. Las bicicletas deben ir jutas a la par.”

Espero que estas líneas les sirvan para despertar el apetito. Al librito lo encuentran en librerías católicas.

 

in Blog
05 Mayo 2017

Es por eso

Más allá de las disquisiciones técnicas judiciales que puedan surgir a partir del ominoso fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, respecto a la aplicación del 2 x 1 en una caso de delito de lesa humanidad, no se debe perder de vista la cuestión de fondo, que es estar frente a graves delitos cometidos por el Estado, una cuestión que mucha gente soslaya o no entiende por no interesarse en lo que ocurrió durante la dictadura militar.

Ahora se intenta dirimir la cuestión sobre si los militares terminaron con la violencia de las organizaciones armadas revolucionarias y devolvieron la paz al país, o si esos revolucionarios armados eran la juventud maravillosa que pensaba diferente y fueron arrasados. Estos extremos no ayudan a entender la historia y, mucho menos, a intentar cerrar una grieta que no es tal, que es un invento de ambas partes para seguir con sus ideologías de café y de redes sociales, con una forma de hacer política que los limita a intentar parchar problemas y maquillar la realidad en sus respectivos gobiernos.

Se podrá discutir esa historia con el instrumento de la ideología, pero lo que no se puede admitir es el método que se utilizó con las herramientas del Estado. Muchos se olvidan que la tortura formó parte cotidiana de los detenidos, que muchos de ellos desaparecieron, que robaron niños, que robaron bienes, que torturaban por puro placer, no lo cachetada de película para extraer información. La cruda verdad, la insoportable realidad de aquellos días estuvo bañada en sangre, y no es lugar oportuno en esta editorial describir los horrores y los padecimientos a los que fueron sometidos miles de personas, por la simple y macabra actitud de torturar, de regodearse con el sufrimiento del otro.

Hugh Bicheno, ex – oficial del servicio de inteligencia inglés destacado durante décadas en Latinoamérica, hoy un avezado escritor de historias militares, quien escribió un formidable libro sobre la guerra de Malvinas, “Al filo de la navaja”, cuenta en la introducción: “He conocido a varios ´guerreros sucios´, pero mi única experiencia personal de su metodología provino de un sargento de policía guatemalteco mestizo a quien sencillamente le gustaba oír gritar de dolor a los hombres blancos. La sola idea de caer en manos de los soldados  de Cristo Rey que condujeron la guerra sucia argentina me produce escalofríos, porque sé que me habrían torturado hasta que, faltando a la verdad, hubiera confesado aquello que anhelaban oír, con el horror agregado de mi inmediata muerte anónima”.

Es apenas una vislumbre de una metodología que abreva en la barbarie y que debe ser recordada, investigada y ajusticiada. Por eso memoria, verdad y justicia.

 

in Blog